miércoles, 27 de abril de 2011

Una mirada de la industria cultural desde la sociología económica

La industria cultural como mecanismo de dominación.
La industria cultural se constituye como un mecanismo que tienen los poderes dominantes, para mantener entretenidas a las clases dominadas.
Se les quita la capacidad reflexiva y la cultura de los dominados, se iguala a la de los dominantes. El lenguaje de las masas es un claro indicador de esto.
Se domina en el lugar de trabajo a empleados, y luego son estos mismos, quienes como clientes, son dominados por la industria cultural de los grupos dominantes. En el tiempo de trabajo son dominados económicamente, y en los tiempos libres son dominados por la falsa diversión que entrega la industria cultural, poseída por los mismos grupos dominantes.
Se establece un monopolio de la industria cultural por parte de la cultura de los grupos dominantes. La supremacía económica permite el asentamiento de los dominantes en la producción cultural. La cultura como dominación.
Los grandes grupos económicos mantienen así a una masa dócil.
La industria cultural y estandarización.
La industria cultural, es tal, porque logra una producción en serie que se reproduce constantemente, logrando interiorizarse en las conciencias. Industria además, pues en sus objetivos más íntimos están el lucro y la utilidad.
De esta manera, el producto que generan es bastante estándar. Ejemplo claro de esto son las parrillas programáticas de los canales.
Esta difusión de una cultura estándar permite la construcción de un individuo genérico, al cual se le crea la necesidad de cultura, de la cultura dominante. Al perder su capacidad reflexiva, pierde su condición de sujeto para ser un mero objeto moldeado. La conciencia que posee es una falsa conciencia. Objetivación pues pierde la capacidad de acción, y pasa a ser un mero receptor.
Solo recibe información, pero no tiene capacidad de dialogar con quienes lo “culturizan”.

Televisión abierta chilena
Luego de la instauración del sistema neoliberal, los grandes grupos económicos nacionales se comienzan a hacer de los canales privados de TV abierta.
La irrupción de tales grupos comienza con la empresa CIECSA (parte del grupo CLARO) quienes en una licitación el año 1990 se adjudican la señal. Esto propone el punto de partida mediante el cual los grandes grupos económicos chilenos se insertan en la televisión, orientándola hacia una lógica “industrial”-
El segundo momento lo constituye el canal Chilevisión. Tras ser parte de empresas venezolanas, o de empresas como Claxson hasta que en el año 2005 el empresario Sebastián Piñera (Actual presidente de la republica) toma posesión del canal a través de la empresa BANCARD, propulsando una serie de reformas que culmina con el ascenso del canal hasta una posición de pelea directa con los anteriores Canales 13 y TVN.
El Canal TVN es asociado de manera principalmente al estado, sin embargo es necesario rescatar que si bien el canal es estatal, es redefinido constantemente a partir de los cambios de gobierno, quienes finalmente tienen puestos ejecutivos de alta importancia, lo que hace pensar que la elite dominante, aun cuando el estado sea parte del mundo de la televisión, siga presente.
El Caso de Canal 13 lo compone en un primer momento el dominio por parte de la iglesia católica y debido a malas administraciones así como de déficit de carácter económico iniciaron el proceso de licitación que culmina con la compra del 67% del canal, con una clausula retroactiva de compra por parte de la iglesia del 17%. A Continuación nos enfocaremos en el canal 13 como nuestro caso de estudio.
Estandarización y Objetivación
Parrillas similares, creación de necesidades, correlación tipo de programa hora.  Toda la similitud en la parrilla programática hace pensar que finalmente la empresa televisiva, entendida como un mercado, hace rememorar aquel concepto de Harrison White, y la reducción de la incertidumbre mirando al otro. Esto se ve claramente reflejado en el producto que ofrecen como en la estandarización de horarios ad hoc para distintos tipos de programas.
 El caso de canal 13
Canal 13 es un ejemplo muy bueno para demostrar la dominación cultural de los grupos dominantes. Interesante fenómeno es la venta desde las manos de la Iglesia a uno de los grupos económicos más poderosos del país: el clan Luksic.
Cuando canal 13 pertenecía a la Iglesia Católica, su programación estaba influída por el régimen valórico que pretende incentivar la iglesia. La cultura que promovía estaba fuertemente vinculada al catolicismo, o al menos este era una barrera a la entrada de programas que chocaban con la cultura católica.
Con la venta del canal, un 67 por ciento del canal pasó a manos del grupo Luksic, mientras el otro 33 sigue en manos de la iglesia. Esto ha significado un cambio en la producción cultural del canal, donde ya la cultura católica, pese a tener alguna significancia, pasa a segundo plano. Se vende ahora una cultura más masiva, que asegure utilidades, y junto a ella, conviven aun ciertos elementos de catolicismo.
Se configura con esto una especie de dominación entre dominantes. La iglesia supeditada a la cultura de los grupos económicos hegemónicos.
Con la entrada de Luksic, la cultura del canal ha dado más espacio a debatir temas como el emprendimiento y la innovación, muy presentes en el discurso del libre-mercadismo. Se difunde la nueva cultura y los valores del libre mercado, y con esto, los valores de los grandes grupos económicos dominantes.
Programas anclas.
Tres son los programas de canal 13 que ponen de manifiesto esta nueva cultura que difunde: el matinal bienvenidos, mi nombre es, y el reality Año Cero.
Estos dos últimos programas plantean que la diversión y la expectación (en cuanta posibilidad del personaje “común” de acceder a este mundo como posibles mecanismos mediante los cuales se opaca la capacidad reflexiva del actor.
Sin embargo, estos tres programas tienen en común el hecho de que se estandarizan a la producción cultural de los otros canales de TV. Todos cuentan con un matinal, con un programa caza talentos, y en todos ha habido un reality show, siendo incluso es ampliable a todos los programas y horarios (Diapositiva sobre programación).  De esta manera hace caer totalmente los presupuestos mediante los cuales Luksic plantea “innovación y calidad”, siendo el mismo tipo de programa quienes le otorgan los réditos económicos.
Otra idea que también respecta a este tema y estos programas, es que finalmente para reducir la incertidumbre los propios programas de televisión apuestan por una parrilla programática que sea de características similares (Concepto Tomado de Harrison White).
Doble poder: Rating
Cada puntuación porcentual corresponde a 18.249 hogares que están viendo un determinado programa cada minuto. Esto igualmente se encuentra en dependencia del tamaño del universo a considerar (Info de PeopleMeter.cl)
Esto hace entender la posibilidad de que finalmente la clase dominada tenga “mecanismos” mediante los cuales pueda ejercer una presión por sobre la clase dominada.
Estrategia comunicacional o utilidad económica:
Si bien el canal 13 en su última etapa se estableció como la cuarta marca del mercado televisivo, su trayectoria y antigüedad es innegable. El grupo económico de los luksic entra con todo en la lucha por volver a reposicionar el canal, lo cual presenta la interrogante sobre si es en base a una estrategia de carácter comunicacional y política o por las utilidades económicas; el porqué de este último concepto radica en que la televisión digital aumentara las entradas económicas en torno a un 18% (Contratación de Cortázar, principal gestor de la TV digital)
Dominación entre dominadores
Estos radican en el hecho que la iglesia católica se alza como un grupo dominante por antonomasia dentro de la sociedad chilena y latinoamericana del último tiempo. El traspaso del canal a un consorcio económico da cuenta que existe una suerte de “dominación entre dominadores”, donde el 33,3% de la iglesia en su participación del canal no representa un punto importante de discusión en torno a la parrilla programática. Igualmente es el caso del traspaso desde consorcios económicos nacionales hacia los extranjeros (caso de canal mega y chilevisión) lo cual por el contexto de globalización puede ser entendido como una nueva forma de dominación.
¨  HORKHEIMER, Max y ADORNO, Theodor (1988): “La industria cultural. Ilustración como engaño de masas”, en el libro de los mismos autores Dialéctica de la Ilustración. Fragmentos filosóficos, Madrid, Trotta (1ª versión original 1944): pp. 165-212.
¨  WHITE, Harrison: “Where do the markets come from” The American Journal of Sociology, Vol. 87, No. 3 (Nov., 1981), pp. 517-547

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