La investigación realizada buscó conocer ¿Cómo se legitima la acción económica entre los corredores de bolsa a partir sus relaciones sociales que se producen en este espacio? Para estos efectos, nuestra investigación centro su análisis en comprender la relación social por medio de la interacción, dando especial énfasis a los valores en común y al reconocimiento entre pares.
A partir de esta investigación, es posible articular una conclusión que responda nuestra hipótesis, siendo esta que “Los actores económicos, en este caso corredores de bolsa, a pesar de ser una actividad económica tan individual, necesitan de un “otro” para poder legitimar todos los procesos por los cuales se llevan a cabo las acciones económicas”. De igual manera, los espacios rituales, estos valores generalizados o el propio sistema de estatus y prestigio que los bróker establecen, son dimensiones sociales que directamente desencadenan una posible legitimación de la acción económica, haciendo posible establecer dos Sub-hipótesis a partir de la principal. La primera de ellas es el hecho que “esta legitimación del actuar del bróker se configura en distintos espacios. Uno de ellos es el espacio económico, a través de la acumulación de riquezas, situación que entre los pares corredores es símbolo de prestigio y estatus”. La segunda subhipotesis se plantea es que “otra de las formas de legitimación del actuar económico del bróker se realiza a través de una dimensión social. Esta se configura a partir de los ritos, cábalas, interacciones que se producen entre los brokers”.
En la propuesta de esta investigación, la verificación de estas hipótesis ha sido satisfactoria, entregando resultados tales como la necesidad de una relación social como legitimadora de la acción económica. Esta relación se establece en torno a la estructuración de estatus, prestigio y valores compartidos como dimensiones sociales que permiten entender y encontrar, como a través de un ejercicio tan simple, como el comprar una acción, un trasfondo social. Esto determina que la compra o venta efectiva de acciones y el efecto económico que esto determina se releve hacia un segundo plano, transformando el concepto de “éxito” que los bróker entablan. Con respecto a lo anterior, el mundo de la compra y venta de acciones bursátiles, tiene en el conocimiento una herramienta clave, entendiéndose a la información que los bróker manejan como el catalizador de una “compra o venta”, siempre y cuando esta información sea veraz y factible. Esta veracidad de la información se encuentra acompañada de valores en común dentro de este espacio, tales como la lealtad u honradez, entiendendose a la dimensión social como una arista importante y que es verificable, por ejemplo, en la competencia entre los bróker. Con respecto al espacio “ritual”, el contexto que se describe con respecto a las situaciones ocurridas en las bolsas de Estados Unidos, no es extrapolable al contexto Chileno, en parte por la transformación que los terminales supusieron y el fin de la rueda como espacio de intercambio económico bursátil.
En el mundo contemporáneo, es importante dar cuenta, que debido al constante proceso de cambios y flexibilidad que el capitalismo va generando, y específicamente el mundo bursátil, entendido este como corazón de este sistema económico, produce diferencias cabales, entre el mismo tipo, tamaño o servicio que las empresas bursátiles ofrecen; el elemento anteriormente descrito es clave para entender el entramado social que existe detrás de la legitimación de la acción económica, y también el grado en que se dan todos estos elementos, lo que hace pensar él como la relación social, a partir de procesos de interacción, valores compartidos o confección de estatus y prestigio, legitiman un proceso tan simple como apretar un click para efectuar las transacciones que hacen de la economía un proceso sustentable. Finalmente, y argumentando en base a lo anteriormente expuesto, el bróker, y su proceso legitimador de las acciones económicas en base a relaciones sociales, transforma el concepto de “Homo Economicus” hacia el de “Homo Socio-Economicus”, teniendo la sociología económica un desafío en argumentar esta transformación y proponer este cambio de paradigma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario