Para la sociología económica, los actores racionales, en este caso los corredores, son un importante objeto de estudio, esto en parte porque en el último tiempo, y debido a situaciones tales como la globalización, así como la nueva apertura del mercado financiero, dejan a este actor económico en un papel principal y relevante dentro de la economía mundial. Es por esta razón, que este trabajo se orienta hacia el corredor de bolsa, como actor económico de intercambio, lo cual implicará develar tanto motivaciones, metas así como también el entorno del cual este es parte, y de igual manera principalmente como se gestan las relaciones sociales entre sus pares.
Con el objeto de estudio ya delimitado, es posible establecer la pregunta de investigación que aplicado a nuestro caso será si ¿Cómo se legitima la acción económica entre los corredores de bolsa a partir sus relaciones sociales que se producen en este espacio? Mediante esta pregunta investigativa es posible resolver a la inquietud principal del trabajo a realizar. Desprendiéndose de la pregunta investigativa, es que a continuación se realiza una discusión bibliográfica que comprende tanto a los actores económicos, su actuar individual y grupal, así como el marco institucional por el cual se van moviendo, ambas situaciones importantes a la hora de comprender como es que la acción económica de compra y venta de acciones depende también de interacciones sociales entre los mismos actores económicos para su posterior realización, y como es que actividades como el “oportunismo” y otras prácticas que pueden ser moralmente reprochables para la sociedad, pueden llegar a ser una construcción socialmente aceptada en el actuar de los agentes dentro de este espacio económico:
Mediante la discusión tanto de los textos de Abolafia, como de Zaloom, es que es posible generar la construcción del concepto “Homo Economicus”. Este principalmente se caracteriza por metas, logro de metas, y las reglas institucionales que este debe de considerar para realizar su acción económica. Este actor económico, de igual forma es legitimado por la lucha material que estructura el propio mercado bursátil, y donde el status que el logro económico de sus acciones para la firma puede lograr le otorga el prestigio entre sus pares. esta es en ambos textos, la visión que se plantea sobre el hombre económico, y que ambos autores mediante estudios etnográficos se pretende lograr una desmitificación de la construcción de este "hombre económico". en un primer momento Abolafia se guía por marcos cognitivos que permitan lograr la construcción de este hombre. A partir de esta estructuración, es que el oportunismo se define como la manera en la cual la información se entrega entre pares, siendo esta deformada y muchas veces tergiversada. Esta forma de “engaño” en la cual la práctica de la sobrevivencia individual es clave, los propios corredores la disfrazan bajo conceptos como “emprendimiento” o “agresividad”. Esta forma de racionalidad muchas veces puede transfomarse en hiper-racionalidad, donde el actor económico a través de la vigilancia, permita determinar una acción económica como “satisfactoria”. Anexo a esto, el texto de Zaloom, de igual manera define al hombre económico como un actor que es individualista y que se tiende a diferenciar a la economía como un espacio distinto al social, pero que a través de la “presentación del yo en la vida económica” y donde sus estudios etnográficos in-situ en la propia bolsa de valores, pretende dar cuenta de que existen ciertas formas de asociación entre los pares, lo cual permitiría en cierta forma inferir que el espacio económico se desarrolla al alero de un espacio social (a producto de las supersticiones, sobrenombres entre ellos, entre otras cosas).
Como una forma de contribuir al análisis de los corredores de manera histórica, los conceptos extraídos del texto de Max Weber “historia general económica” nos pueden ayudar a comprender como es el contexto relacional en el cual se encuentra inmerso el actor económico, el bróker. La “ética racional de la existencia” otorga a los individuos la posibilidad de adaptarse a un entorno de relaciones sociales comunes, en las cuales el bróker interactúa con otros de su mismo nivel profesional en una esfera de normas y valores que les da la posibilidad de actuar de mejor forma en la lógica económica. El “derecho racional” como el “proceso de burocratización” generan una estandarización de las relaciones sociales, que inserta a los actores económicos en una rutina que legitima los procesos económicos y las relaciones sociales como tales influidas por ese entorno.
A partir de este proceso de racionalización que se encuentra discutido por Weber, es que es fundamental comprender como la acción de un individuo se genera y perpetua, pero también se transforma a lo largo del tiempo, posibilitando las acciones económicas en un espacio como la bolsa. Los brokers, agentes bursátiles o más conocidos como corredores de bolsa se “mueven” dentro de un marco institucional especifico, cuyos detalles bien refleja el libro de Eduardo Trucco Burrows “las bolsas de valores y su reglamentación“. A través del Marco institucional de la bolsa, el bróker tiene normas, obligaciones y derechos que debe tener presente, dentro de las normas, toda transacción debe ser registrada en la bolsa e informada al público a la brevedad. En cuanto a las obligaciones, debe cumplir las normas de la bolsa, transmitir información verídica a sus clientes y cumplir de forma fiel y eficiente las ordenes de la bolsa. Por último también tiene derechos, entre ellos cobrar sus comisiones y actuar de forma independiente ya sea actividades complementarias a la intermediación bursátil.
A partir de lo anteriormente expuesto, es que la “presentación de la persona en la vida cotidiana” de Ervin Goffman, permitirá configurar como es que se establece la legitimación del actor económico. Esto se puede verificar a través de como la interacción entre los individuos, ante la obligación moral de creer el rol que se está desempeñando (corredor de bolsa) construyen la confianza necesaria para realizar acciones económicas, que muchas veces rozan en la ilegalidad, pero aún así no alteran el orden institucional impuesto por esta esfera de la sociedad. De esta manera las performances que realizan los actores económicos, se encuentran legitimadas bajo este supuesto anteriormente expuesto, lo que permite de igual forma entender el porqué los propios actores económicos funcionan bajo determinados roles, lo cual le confiere ciertos status así como determinadas pautas conductuales, las cuales permiten que esta obligación moral sea satisfactoria.
En conclusión, y en relación tanto a nuestra pregunta investigativa, como la discusión bibliográfica anteriormente expuesta se puede desprender la hipótesis de trabajo con la cual se logrará realizar una aproximación empírica, siendo esta que: “Los actores económicos, en este caso corredores de bolsa, a pesar de ser una actividad económica tan individual, necesitan de un “otro” para poder legitimar todos los procesos por los cuales se llevan a cabo las acciones económicas”.
A partir de esta hipótesis, es que es posible desprender sub-hipótesis mediantes las cuales este trabajo cree que son formas de legitimación del actuar económico a través de las relaciones sociales de las cuales estos actores configuran en el espacio económico. Como una de las sub hipótesis podemos desprender que “esta legitimación del actuar del bróker se configura en distintos espacios. Uno de ellos es el espacio económico, a través de la acumulación de riquezas, situación que entre los pares corredores es símbolo de prestigio y estatus”. Otra de las sub hipótesis que se pueden desprender “otra de las formas de legitimación del actuar económico del bróker se realiza a través de una dimensión social. Esta se configura a partir de los ritos, cábalas, interacciones que se producen entre los brokers”. Estas dos hipótesis que se desprenden de la principal, permitirá que se establezcan dimensiones por las cuales la legitimación del actuar económico es algo que necesita de la relación social, de la interacción con un “otro” que de igual manera emergen y se constituyen ambos como actores económicos de manera conjunta.
Referencias Bibliográficas:
- Abolafia, M. (1997). Making markets. Opportunism and Restraint on Wall Street. Harvard University Press.
- Weber, M (1997) Historia General Económica, México, FCE
- Zaloom, C. (2006). Out of the pits: traders and technology from Chicago to London. The University of Chicago Press
- Trucco, Eduardo (1989) Las Bolsas de Valores y su reglamentación: Inversionistas, Corredores de Bolsa y emisiones de valores. Ediar-Cono Sur, Santiago.
- Goffman, E. (1989) La presentación de la persona en la vida cotidiana. Buenos Aires: Amorrortu.
* El Documento Completo de la revisión Bibliográfico se encontrará disponible como Anexo para su Revisión.
Francisco y Alejandro,
ResponderEliminarPrimero se nota que hicieron una revisión de bibliografía tanto en esa entrada como en la de resúmenes.
Segundo, deben ordenar la estructura de presentación. Primero parten hablando de Abolafia y Zaloom lo que está relativamente bien, pero en los últimos párrafos presentan a Goffman como una herramienta sociológica central esto desordena un poco la estructura.
Tercero, la hipótesis final está un poco pobre, si la leen es algo lógico que los brokers necesitan de un otro, trabajen más esta hipótesis que no sea algo obvio que se pueda deducir sin la gran revisión bibliográfica que han realizado.
Monica, agradecemos los comentarios. con respecto a la hipótesis, pudimos a través de un dialogo con el profesor el día viernes, lograr estructurar sub hipótesis a partir de esta, asi que estamos en trabajo para poder realizar mejorarla, o al menos explicar porque expusimos esta como la hipótesis principal. Ordenaremos de igual forma la estructura para que tenga un sentido más coherente. saludos y gracias
ResponderEliminarFrancisco y Alejandro,
ResponderEliminarExcelente entonces! Sigan avanzando